Balenciaga en un "Museo imaginario" de París

En homenaje al 40º aniversario de la desaparición del costurero Cristóbal Balenciaga (1895-1972), el Museo Galliera de París expone, del 13 de abril hasta el 7 de octubre 2012 en la ciudad de la moda y del diseño, una colección exclusiva y generosamente regalada

por su familia al museo.

El Balenciaga en un "Museo imaginario" de Parísmaestro de la moda española y uno de los más relevantes de la historia de la moda, según comenta Olivier Saillard, comisario de la exposición, exhibe cerca de ochenta piezas a orillas del Sena en la capital francesa.

La muestra, que podrá verse hasta el próximo 7 de octubre, cubre un fondo «muy particular» donado en 1979 por su familia al museo Galliera, ya que se trata de piezas elegidas por el creador para su propia documentación personal, explicó Saillard.

Constituida por prendas «a veces suntuosas, a veces muy modestas», la colección también incluye croquis, accesorios, fotografías y libros sobre moda, en un retrato exhaustivo de la obra de Balenciaga.

El «modisto entre modistos», como lo describen los organizadores de la exposición, da cuenta de su concepción de la moda, caracterizada por una España tradicional y folclórica, en la que destaca su preferencia por el negro y los colores oscuros, y su interés por los vestidos religiosos y de ceremonia.

Capas y abrigos en los que abundan los encajes, el terciopelo y el bolillo revelan su gusto por los regionalismos y por el traje popular español del siglo XIX, aunque también pueden verse vestidos de inspiración historicista que recuerdan a las obras de grandes maestros de la pintura española como Velázquez, Goya o Zurbarán.

El gusto por la cultura popular puede apreciarse especialmente en los vestidos de corte andaluz, decorados con pequeños madroños en encaje, o en «boleros» (chaquetas cortas) cubiertas de lentejuelas y de pasamanería al estilo torero.

«Todo el arte de Balenciaga se desplegaba entre sol y sombra» recordaron los responsables, quienes invitaron a adentrarse en «las sutiles combinaciones cromáticas de las gamas de grises, negros, pardos y azules del mar de Vizcaya», así como a los «rojos, entre terrosos y vivos de las bailaoras de flamenco».

Su colección privada y su voluminosa biblioteca dan cuenta, por otro lado, de que el «pasado supone para él una fuente inagotable de conocimiento e inspiración», subrayaron los organizadores.

La muestra incluye además una treintena de «enigmáticas» piezas de las que una parte, en el momento de ser inventariadas, fue atribuida erróneamente al siglo XVIII, aunque en realidad pertenecía a la siguiente centuria.

El Museo Galliera ha desplegado a orillas del río Sena, en la Ciudad de la Moda de París, una cuidada puesta en escena, con la que trata de evocar, a escala reducida, los 4.000 metros cuadrados de reservas del museo, un «verdadero laberinto de armarios, cortinas y cajones» que ponen sus almacenes de moda al resguardo de las miradas ajenas.
 

Noticias relacionadas

MÁS NOTICIAS

 

ÚLTIMAS OFERTAS DE TRABAJO

 

LO MÁS LEÍDO