Milan Fashion Week: De las faldas lápiz de Prada al adiós de Glenn Martens en Diesel
Prada ha inaugurado la Fashion Week de Milán este martes presentando una colección de faldas modernizadas ante un público repleto de celebridades.
Plisada y en color gris, de corte recto en verde o rojo, llevada con sujetador, cubierta de crinolina, con motivos florales, bajo abrigos de piel: Miuccia Prada y Raf Simons se han “concentrado en cuestionar esta prenda única y universal”, ha explicado la marca.
En primera fila del desfile se encontraban numerosas celebridades como las actrices Naomi Watts, Michelle Williams y Uma Thurman, el actor tailandés Win Metawin, el cantante coreano Jeong Jaehyun o el exjugador de baloncesto estadounidense Dwyane Wade.
Como es habitual en Prada, la tecnología se esconde tras la artesanía: el nailon se ha plisado para que parezca algodón, el algodón se ha tratado para que parezca cuero o ante, y el velcro entra en el vocabulario del lujo.
“La falda es un objeto contemporáneo, porque es flexible, adaptable. Invita a la contradicción”, ha comentado Miuccia Prada en un comunicado al finalizar el desfile.
“Cada falda puede ser completamente reinventada por la persona que la lleva, a través de sus combinaciones y yuxtaposiciones con otras piezas. Pueden transformar su significado”, ha subrayado la diseñadora.
La temporada Primavera/Verano 2027 de Prada es, por tanto, sensual pero también cotidiana. Y se tiñe a veces de una nostalgia que para algunas será ironía, con algunas faldas bordadas con flores de cristal de imitación que tintineaban al paso de las modelos, casi todas calzadas con tacones altos.
La marca ha apostado esta temporada también por las siluetas muy esbeltas y andróginas que dieron mucho que hablar en la última semana de la moda masculina, en junio.
Diesel ha tomado el relevo el martes por la tarde con el último desfile (mixto) de su director artístico, Glenn Martens. Como recién salidos de una noche de fiesta, sus modelos lucían vestidos y camisetas rasgados, sujetos apenas por unos hilos, y con el pintalabios corrido.
Los vaqueros, seña de identidad de la marca italiana, estaban parcialmente cubiertos con otros tejidos en las mangas y el cuello, unidos por motivos de llamas. El minishort vaquero se llevaba bajo una clásica camisa de rayas o una camisa blanca.
La euforia de la discoteca también contagió al público, entre el que decenas de actores del colectivo marsellés La Horde bailaban o se besaban apasionadamente durante el desfile.
El sucesor de Glenn Martens en Diesel aún no ha sido nombrado, pero el diseñador belga permanece en el grupo, en Maison Martin Margiela. Paralelamente, Prada ha inaugurado esta semana su nueva tienda insignia en su sede histórica, la prestigiosa Galería Vittorio Emanuele II, donde nació la marca en 1913.
En sus ocho plantas, el grupo milanés ha añadido a sus boutiques, su pastelería y su espacio de arte contemporáneo una nueva galería subterránea, un museo y enormes salones privados.
El objetivo es mimar a los clientes adinerados que vienen de compras a Milán, organizar eventos y reforzar la imagen de la marca.