La barcelonesa Santa Eulalia celebra su historia con un nuevo perfume y una colaboración con DeMellier
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Madrid – Con sus más de 180 años de historia a sus espaldas, la barcelonesa Santa Eulalia cuenta con un legado ciertamente inigualable dentro del mundo de la moda, tanto a nivel global en términos generales, como de España y de la misma Barcelona de manera particular. Una historia a la que esta semana, y coincidiendo con la “rentrée” del final del verano, desde la misma “boutique” han salido a sacar brillo, conmemorando el centenario de la celebración de su primer desfile como casa de modas.
Para ponernos primeramente en situación, nos basta en primer lugar en poner el foco de atención en cómo era hacia el año 1843 cuando, desde Barcelona, en el céntrico, estrecho y evocador carrer de la Boqueria habría para entonces una pequeña tienda especializada en la venta de tejidos. Pasaban escasamente seis años desde que Thierry Hermès hubiera abierto en París su primer taller de guarnicionería, origen de la casa Hermès, y faltaban todavía tres años para que comenzara andar el taller colectivo al que se retrotraen los orígenes de Loewe, cuando nos encontramos de este modo con los orígenes de Santa Eulalia. De las tres, la única que realmente cuanta con sus orígenes más fielmente vinculados al universo de la moda, un universo en el que desde sus más tempranos comienzos además entró a “coquetear” con propuestas de indumentaria, naturalmente a medida —el prêt-à-porter no nacería hasta finales de la década de 1950—, tanto para hombre como para mujer.
Afianzándose sobre esa naturaleza propia como casa de modas, Santa Eulalia inauguraba y se trasladaba en 1898 a un nuevo edificio de líneas modernistas ubicado en la plaza del pla de la Boqueria, en La Rambla, construido para la tienda por el reconocido arquitecto de la época Pere Falqués. Una “boutique” que, situada sobre el emplazamiento de la antigua puerta de Santa Eulalia, nombre que recibía por según la tradición haber sido el lugar de martirio de la patrona de la ciudad, y decorada con una imagen de la santa en la fachada, es la que terminaría por justamente rebautizar a la tienda como Almacenes Santa Eulalia. Nombre que asumían como propio hacia alrededor del año 1900, y bajo el que desde entonces, y hasta el día de hoy, la histórica casa de modas ha venido desarrollando su actividad. Un histórico de más de 180 años, sobre el que imprimían uno de sus mayores hitos con la celebración en 1926 de su primer desfile de moda. Todo un acontecimiento para la Barcelona, y para la España, de la época, desde el que desde Santa Eulalia salían así a subir sus creaciones propias a una pasarela, del mismo modo que para entonces hacían las grandes casas de moda parisinas del momento. Una iniciativa que terminó por generar tal sensación que, a partir de ahí, las invitaciones para poder acudir a los siguientes desfiles se hicieron de manera nominativa, y con la que la casa de modas se decidía a poner en valor las creaciones de Pere Formosa, un primero aprendiz, y posteriormente maestro del taller de costura, que revolucionó la casa de modas, y que incluso terminaría por entrar a formar parte de la familia Sans, desde hace cuatro generaciones propietarios al frente de Santa Eulalia.
Un perfume, con “herencia”
Para celebrar y conmemorar ese particular hito de la historia de Santa Eulalia, que ha sabido evolucionar y adaptarse a las nuevas realidades cambiantes de la moda, presentándose a día de hoy como una de las más emblemáticas y reconocidas “boutiques” multimarca de toda Europa, y del mundo, la casa ha presentado esta semana “Heritas”. Nombre, en latín “Herencia”, con el que se ha bautizado a la nueva creación de la familia de fragancias propias de Santa Eulalia, una categoría de producto que la casa incorporaba por primera vez en 1947 con el lanzamiento de su primera “eau de cologne”, y que relanzaban en 2014 con el lanzamiento de una renovada y completa colección propia de fragancias.
Entendida, de manera general, como una línea que pone de manifiesto y contribuye a afianzar la “vocación global de la marca”, con su comercialización no solo de manera interna, sino desde una cuidada selección de perfumerías de Barcelona, de España, y de distintos mercados de Europa, Oriente Medio e internacionales, la familia de creaciones olfativas de Santa Eulalia se ha terminado de completar de este modo con esta última creación. La primera creada para la casa por Chris Maurice, perfumista barcelonés de tercera generación que ha diseñado para Santa Eulalia una fragancia inspirada en aquel primer desfile, valiéndose para ello de sus vínculos con la ciudad, y con la misma casa de modas. Una tienda que conoció siendo niño de la mano de su abuela, clienta habitual de la casa, y a cuya herencia y legado ha rendido tributo con una construcción olfativa “en tres tiempos”, con una nota de salida en flores blancas y flor de frangipani, la gran protagonista de esta fragancia, y con la que además se incorpora un elementos particularmente propio de los motivos decorativos del modernismo catalán; un avance en notas de vainilla e iris; y notas de cierre en sándalo, benjuí y almizcle blanco. Una composición que la casa nos adelantó en exclusiva durante la jornada de este pasado miércoles, 9 de septiembre, desde un taller olfativo organizado en el interior de su misma “boutique” del número 93 del paseo de Gracia de Barcelona, y que ya ha salido a la venta en tamaños de 15 ml (35 euros) y de 75 ml (180 euros).
“Chris conoce Santa Eulalia desde pequeño”, apunta Luis Sans, presidente de Santa Eulalia. “Su abuela era clienta de la casa y él conserva el recuerdo de acompañarla cuando venía a probarse sus vestidos de Alta Costura”, sin olvidar el que además “es barcelonés, pertenece a la tercera generación de una familia de perfumistas y ha vivido de cerca ese universo”. Con todo ese bagaje, “quién mejor que alguien con ese vínculo para crear un verdadero homenaje olfativo a nuestros cien años de Alta Costura”, apunta, dejando al tiempo claro desde sus declaraciones el que, sin ser un requisito o limitación el ser de Barcelona, lo esencial para la hora de desarrollar el proyecto era contar con alguien que contara con las capacidades, y con la sensibilidad, para realmente transmitir desde un aroma la historia de Santa Eulalia como casa de modas, y sus vínculos con ese mismo universo de la moda, y naturalmente también con Barcelona. Porque “nosotros somos Barcelona”, subrayan desde la dirección de la “boutique”.
Una presentación inmersiva
Para celebrar este lanzamiento, y además dar la bienvenida a lo más granado de la sociedad barcelonesa a la ciudad tras el habitual parón del verano, durante la noche del mismo miércoles 9 de septiembre Santa Eulalia celebró la “puesta de largo” de esta nueva fragancia “Heritas”, con una sensacional fiesta organizada en La Paloma. Una sala inaugurada en 1903 que está considerada como la sala de baile más antigua de Europa, y en cuyo interior la casa terminó por ofrecer una cuidadísima experiencia inmersiva, de la que tuvimos igualmente el gusto de poder participar en primera persona, fusionando, en torno a la identidad de la propia fragancia “Heritas”, los universos de la perfumería, la música, la gastronomía, la iluminación y, naturalmente, la moda.
Con cerca de unos 500 invitados, entre los que no faltaron clientes y representantes de medios de comunicación y de la sociedad barcelonesa, vinculados a la propia Santa Eulalia así como a los mundos de la moda y la cultura, pasaron esa noche por La Paloma perfiles como los del interiorista Lázaro Rosa-Violán, la actriz y presentadora Marta Torné, el actor Daniel Horwath, los modelos Lucas Prada, Pau Ramis y Jorge y Edu Román, el fotógrafo Martín Gatti, o el DJ e influencer Gerard Estadella. Nombres todos ellos invitados a una fiesta que arrancó con el interior del espacio tomado por tres “cápsulas olfativas”, desde las que se ofrecía la posibilidad de oler en toda su intensidad las tres notas dominantes de la fragancia: la flor de frangipani, el sándalo, y la vainilla. Una experiencia sensorial que terminó de completarse con el regalo de pañuelos aromatizados con la nueva fragancia “Heritas”, un gesto que terminó por embriagar toda la sala del delicado aroma de este nuevo perfume de Santa Eulalia, y desde la misma carta de bebidas, con cuatro cócteles inspirados, y aromatizados, en notas vinculadas con la misma fragancia, creados por Javier de las Muelas. Una por tanto sucesión de impresiones sensoriales, a las que terminaron por poner la guinda la actuación en directo del grupo norteamericano de los Brothers of Soul, al compás de un juego de luces ambiental que del mismo modo trataba de generar las sensaciones que transmite la construcción olfativa de esta fragancia “Heritas”, y los bombones de Christian Escribà. Unas pequeñas delicias en chocolate blanco y chocolate negro que jugaban con la combinación en blanco y negro que se impuso para el evento como “dress code”, en referencia a su vez al código visual corporativo que emplea Santa Eulalia.
Del mismo modo que para la creación del propio perfume, “hemos querido rodearnos de talento”, y es que todos ellos “son profesionales reconocidos internacionalmente en sus respectivos ámbitos, pero al mismo tiempo profundamente vinculados a Barcelona”, ensalza el mismo Luis Sans. “Ese componente local era muy importante para nosotros porque ‘Heritas’ nace de nuestra historia, pero también de nuestra ciudad”, y de ahí el que justamente se quisiera que “esta celebración tuviera unas raíces profundamente barcelonesas”. Desde esa apuesta, “Santa Eulalia y La Paloma son dos empresas históricas, familiares y estrechamente vinculadas a Barcelona”. “Nos parecía que existían muchas consonancias entre ambas”, y por tanto “que era el lugar perfecto para celebrar estos cien años de Alta Costura”.
Con pañuelos de seda y una colaboración con DeMellier
Lejos de quedar aquí, el lanzamiento de la fragancia y la celebración de esta serie de activaciones inmersivas forman parte de la distinta serie de iniciativas que desde Santa Eulalia han decidido poner en marcha para conmemorar este centenario de la celebración de su primer desfile como casa de modas. Un acontecimiento que celebrarán desde la histórica “boutique” con el lanzamiento de una edición limitada de tres pañuelos de seda natural, estampados con ilustraciones originales extraídas de los carteles históricos de la casa de la década de 1930, elaborados para Santa Eulalia por J. Perajordi, Porta y José Luis Rey Vila.
Tres diseños, concebidos como piezas coleccionables, que se comercializarán durante todo este año conmemorativo, y a los que además se sumará un modelo de bolso exclusivo creado para Santa Eulalia, e inspirado en ese mismo desfile de 1926, por la londinense DeMellier. Firma que se destaca dentro de la actual oferta de Santa Eulalia como una de las nuevas marcas de complementos que han pasado a incorporarse a su cuidada selección de productos, y que a pesar de su naturaleza británica, no hay que olvidar que se encuentra fundada por la española, y además y justamente barcelonesa, Mireia Llusia-Lindh. Creativa y emprendedora en la que desde Santa Eulalia han terminado por encontrar así a la compañera perfecta para, junto a esta fragancia, y esa colección de pañuelos, terminar de sacar brillo a su legado como casa de modas.
- Santa Eulalia celebra el centenario de la celebración de su primer desfile de moda con el lanzamiento de “Heritas”, una nueva fragancia inspirada en este hito histórico para la casa.
- La fragancia ha sido creada por el perfumista barcelonés Chris Maurice, quien se inspiró en la historia de Santa Eulalia y en sus propios vínculos con la casa de modas.
- Para conmemorar este centenario, Santa Eulalia también lanzará una edición limitada de pañuelos de seda y un bolso exclusivo en colaboración con la marca londinense DeMellier.