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Inquietud por Brexit se traslada a la Semana de la Moda de Londres

La cita estacional de la industria de la moda británica, la Semana de la moda femenina de Londres, empezó este viernes con llamamientos al gobierno a mantener los lazos comerciales con Europa tras el Brexit. En concreto, la industria quiere seguir exportando sin trabas lo que produce e importando lo que necesita, y además seguir atrayendo talento europeo.

"La Semana de la moda es un gran momento para entender el poder y la influencia de nuestra industria, así como de nuestra creatividad", dijo Caroline Rush, directora ejecutiva del British Fashion Council (BFC, Consejo de la Moda británica), el principal órgano del sector. "Esperemos que nos escuchéis cuando os hablamos de visados, talento, aranceles, fronteras sin fricciones, y de propiedad intelectual", dijo, dirigiéndose al gobierno.

"Porque es increíblemente importante sostener esta industria increíble, que contribuye con 28.000 millones de libras (32.700 de euros, 34.800 de dólares) a la economía británica y aporta 880.000 empleos".

La primera ministra británica Theresa May notificará en unas semanas la salida de la UE a sus socios europeos, abriendo un periodo de dos años de negociaciones sobre los términos del divorcio, pero ya ha señalado que está dispuesta a renunciar al acceso al mercado único para controlar la inmigración. En los próximos cinco días, la cita londinense verá los desfiles de 80 marcas y diseñadores, de Versus, de Versace, a Burberry, pasando por J.W. Anderson, Christopher Kane, Roksanda, y Mulberry, con sus prendas para el otoño-invierno de este año.

Pero entre el glamur y la creatividad, asoma el temor al futuro. "El sentimiento reinante en estos momentos es la incertidumbre", dijo Adam Mansell, director de la Asociación del Textil y la Moda del Reino Unido.

Talento y comercio

El acceso al mercado único de la UE es una cuestión clave para la industria, pero hay otras preocupaciones, como la mano de obra cualificada. Mansell señaló que la moda británica es fuertemente dependiente de las importaciones, particularmente de los grandes volúmenes de tejido de Bangladesh, Birmania, Pakistán y Turquía --todos actualmente libre de aranceles gracias a los acuerdos comerciales negociados por la UE y que ahora deben ser sustituidos.

Aunque ha habido un resurgimiento de la industria británica en los últimos años y muchas marcas disfrutan del aura que rodea a lo británico, éstas están integradas por numerosos europeos. "Muchos de los productos que se verán en la pasarela en los próximos días se hacen en Londres. Y sé de varias fábricas en Londres donde la mano de obra es más de un 70% de la UE", dijo Mansell a la AFP.

La suerte de los europeos de la moda británica es una prioridad para muchas marcas y diseñadores, y los organismos de la industria han pedido al gobierno que garantice su derecho a permanecer. "En nuestras empresas hay gran diversidad y nuestros empresarios la protegen, la alimentan y la promocionan ferozmente", dijo Natalie Massenet, fundadora del portal de moda en línea Net-A-Porter y presidenta del BFC. El referéndum británico sobre la UE y el ascenso a presidente estadounidense de Donald Trump, han expuesto profundas divisiones en ambos países, al tiempo que la retórica contra la inmigración y la globalización se endurece.

Recién descendida del avión procedente de la Semana de la moda de Nueva York, Massenet señaló los "cambios políticos sísmicos" a ambos lados del Atlántico, y aseguró que los diseñadores no se callarán. La industria de la moda es un "ejemplo brillante de una comunidad mundial diversa", argumentó, portando un pañuelo blanco con el lema #TiedTogether (unidos juntos) para promover la concordia. (AFP)

Foto: Sibling AW17, Catwalkpictures