Trump decreta aranceles al 15 por ciento, y tensa las relaciones con la UE mandando un “barco hospital” a Groenlandia
Madrid – Las tensiones comerciales y la incertidumbre vuelven a imperar en el plano internacional, tras la decisión del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de invalidar la política arancelaria impuesta por el presidente del país, Donald J. Trump, al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Decisión frente a la que el presidente estadounidense a respondido con el anuncio de la imposición de un nuevo arancel global del 10 por ciento, que posteriormente ha elevado hasta el 15 por ciento.
Después de que se hiciera pública la resolución acordada por los jueces del Tribunal Supremo de Estados Unidos, era así el mismo Trump quien se encargaba de salir a dar respuesta a la decisión del alto tribunal desde, como viene siendo habitual en el presidente estadounidense, la cuenta oficial de la que dispone en su propia red social, Truth. Plataforma desde la que, entre publicaciones sobre el que “pronto será el salón de baile más grande jamas construido” y que se está levantando en la Casa Blanca, y anuncios sobre la desclasificación de documentos oficiales sobre fenómenos aéreos no identificados y objetivos voladores no identificados “en vista del gran interés” que generan entre la población, Trump arremetía contra la decisión de los seis jueces del Supremo que han votado para decretar la ilegalidad de sus aranceles invocados bajo las directrices de la IEEPA, al tiempo que aplaudía los votos discrepantes de los jueces Clarence Thomas, Samuel Alito y Brett Kavanaugh.
De entre ellos, especialmente Trump celebraba el del juez Kavanaugh, expresado a través de un voto disidente desde el que advertía de que con su decisión el Tribunal Supremo no estaba restringiendo la capacidad del presidente de Estados Unidos de imponer aranceles extraordinarios a las importaciones, sino la de hacerlo invocando la IEEPA, puesto que existen “numerosas otras leyes federales” que “autorizan al presidente a imponer aranceles y podrían justificar la mayoría (si no todos)” de los decretados. Un apunte que Kavanaugh completaba enumerado hasta tres leyes federales, la Ley de Expansión Comercial de 1962, la Ley de Comercio de 1974 y la Ley de Aranceles de 1930, y del que Trump se servía para anunciar que, en base justamente a esas leyes, se disponía a firmar una orden ejecutiva para imponer un nuevo arancel global añadido del 10 por ciento a las importaciones.
“Aunque estoy seguro de que no fue su intención, la decisión del Tribunal Supremo de hoy fortaleció y clarificó la capacidad del presidente para regular el comercio e imponer aranceles, en lugar de reducirla”, señalaba Trump a través de una declaración emitida desde su red social Truth. “Ya no habrá ninguna duda, y los ingresos y la protección de nuestras empresas y nuestro país aumentarán gracias a esta decisión”, puesto que “el Tribunal Supremo no anuló los aranceles, sino que solamente ha anulado un eso específico de la IEEPA para decretar aranceles”, y eso a la vez que “confirma plenamente la capacidad de bloquear, embargar, restringir, otorgar licencias o imponer cualquier otra condición a la capacidad de un país extranjero para comerciar con Estados Unidos al amparo de la IEEPA”. Con su decisión “el Tribunal me ha otorgado el derecho incuestionable de prohibir la entrada de todo tipo de cosas a nuestro país, un derecho mucho más poderoso del que muchos creían”, y en virtud del mismo, anunciaba Trump, “hoy firmaré una orden para imponer un arancel global del 10 por ciento”, y que se sumará a “los aranceles habituales que ya se aplican”.
Del 10, al 15 por ciento
Tras el anuncio de esa decisión de compensar la derogación de sus “aranceles extraordinarios” con ese nuevo arancel global añadido al 10 por ciento, el mismo pasado viernes 20 de febrero en el que se hizo pública la sentencia del Tribunal Supremo de EEUU, Trump firmaba las distintas órdenes ejecutivas desde las que decretaba la imposición de ese nuevo arancel, y el que los envíos “de minimis” de bajo valor quedarán igualmente ligados a este nuevo arancel. Una carga impuesta bajo el amparo de la sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que entrará en vigor a las 00:01h del próximo martes 24 de febrero, con un periodo temporal de 150 días.
Este intervalo de tiempo sería el que la administración Trump habría terminado de este modo de darse así misma para terminar de elaborar una nueva política arancelaria que pueda sustituir, con todas las garantías legales, a este nuevo arancel temporal decretado ahora. Carga sobre la que se concreta que no estarán sujetas al nuevo arancel importaciones tales como las realizadas bajo el marco del Acuerdo Comercial entre los Estados Unidos, México y Canadá, que como tales se contemple en el Sistema Armonizado de Aranceles de los Estados Unidos (HTSUS), o las de artículos textiles y prendas de vestir que se importen libres de aranceles desde Costa Rica, la República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras o Nicaragua, bajo los términos del Acuerdo de Libre Comercio con República Dominicana y Centroamérica. Región que de este modo seguirá favorecida como “hub” en proximidad del textil para las importaciones a Estados Unidos, al mantenerse exenta de este nuevo arancel que el mismo Trump anunciaba este sábado, 21 de febrero, que elevaba del 10 al 15 por ciento.
“Con base en una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana decisión sobre aranceles emitida ayer, tras muchos meses de reflexión, por el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, pido que esta declaración sirva para indicar que yo, como Presidente de los Estados Unidos de América, aumentaré, con efecto inmediato, el arancel mundial del 10 por ciento aplicado a países, muchos de los cuales han estado ‘estafando’ a EEUU durante décadas, sin represalias (¡hasta que llegué yo!), al nivel totalmente permitido y legalmente comprobado del 15 por ciento”, anunciaba Trump desde su red social Truth. “Durante los próximos meses, la Administración Trump determinará y emitirá los nuevos aranceles legalmente permisibles, que continuarán nuestro extraordinario proceso de Hacer a Estados Unidos Grande de Nuevo”.
Tensiones con Europa
En respuesta a las incertidumbres que se han generado, primero tras la decisión emitida por el Supremo de los EEUU, y después a raíz de la decisión de Trump de anunciar ese nuevo arancel “global” a las importaciones al 10 por ciento, y la de posteriormente elevarlo al 15 por ciento, desde la Comisión Europea se ha emitido este domingo 22 de febrero una declaración institucional desde la que se le solicita a Estados Unidos “plena claridad” sobre las medidas que su Gobierno pretende adoptar tras la resolución judicial. Reclamación que se le transmite al Gobierno estadounidense al tiempo que se le advierte de que el nuevo arancel “global” al 15 por ciento vulnera la letra del acuerdo alcanzado entre la UE y los EEUU, formalizado el pasado mes de agosto de 2025. Acuerdo comercial sobre el que ya se señala que no será ratificado por el Parlamento Europeo, tal y como estaba previsto que se hiciera antes del fallo del Supremo de EEUU, durante la votación programada para este martes 24 de febrero.
“La Comisión Europea solicita plena claridad sobre las medidas que Estados Unidos pretende adoptar tras la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA)”, y es que “la situación actual no favorece unas inversiones y un comercio transatlántico ‘justo, equilibrado y mutuamente beneficioso’, tal como ambas partes acordaron y detallaron en la Declaración Conjunta UE-EEUU de agosto de 2025”, señalan desde la Comisión Europea. “Las empresas y exportadores de la UE deben disfrutar de un trato justo, de previsibilidad y de seguridad jurídica”, y “como principal socio comercial de Estados Unidos, la UE espera que este cumpla los compromisos establecidos en la Declaración Conjunta, al igual que la UE mantiene los suyos”.
Ante esta declaración, que desde la Comisión Europea remataban subrayando que se “mantiene un contacto estrecho y continuo con la Administración estadounidense” mientras se sigue “trabajando para reducir los aranceles, tal y como se contempla” en el acuerdo comercial, desde el Gobierno de EEUU no han emitido respuesta oficial, más allá de la ya dada en relación con Europa por el propio Trump, de nuevo desde su red social Truth. Plataforma desde la que, durante este mismo domingo 22 de febrero, Trump volvía a tensar las relaciones, ya no solamente comerciales sino diplomáticas, con la Unión Europea, anunciando el envío de un barco hospital de EEUU a Groenlandia.
“En colaboración con el fantástico gobernador de Luisiana, Jeff Landry, vamos a enviar un gran barco hospital a Groenlandia para atender a las numerosas personas enfermas que no reciben atención sanitaria allí”, ha anunciado Trump desde Truth. Un barco que, apostillaba, “ya está en camino”.
- El Tribunal Supremo de EEUU ha invalidado la política arancelaria de Trump, quien ha respondido a esa decisión con un nuevo arancel global del 10 por ciento, que luego ha elevado al 15 por ciento.
- Trump ha justificado los nuevos aranceles invocando otras leyes federales, como la Ley de Expansión Comercial de 1962, la Ley de Comercio de 1974 y la Ley de Aranceles de 1930.
- La Comisión Europea ha solicitado "plena claridad" a EEUU sobre las medidas, advirtiendo que el nuevo arancel “global” del 15 por ciento vulnera el acuerdo comercial UE-EEUU de agosto de 2025, todo mientras vuelven a tensionarse las relaciones transatlánticas con el envío de un “barco hospital” de EEUU a Groenlandia.
O INICIA SESIÓN CON