Tapestry se hunde más de un 22 por ciento tras anunciar resultados

Madrid- Está siendo una semana realmente dura para la multinacional estadounidense Tapestry, matriz de las firmas de moda y complementos de lujo Coach, Stuart Weitzman y Kate Spade.

La compañía hacía públicos ayer sus resultados financieros anuales respecto de su último ejercicio fiscal. Periodo durante el que experimentó un incremento de un 3 por ciento en su volumen de ventas, y de hasta un 61,8 por ciento de su beneficio. Cifras que sin embargo no han logrado calmar los ánimos de los inversores, y que han terminado por provocar una brusca caída de la cotización de la compañía. Cuyo valor retrocedía de los 25,01 dólares por acción con los que cerraba la jornada del miércoles, hasta los 19,45 dólares con lo que lo hacía ayer jueves. Una caída del 22,23 por ciento de su valor, que refleja el temor de los analistas e inversores. Especialmente preocupados por la situación de la compañía en China, por el anuncio de que Tapestry revisará a la baja las expectativas de crecimiento de su firma Kate Spade, y a la espera de la próxima subida de aranceles anunciada por Estados Unidos para los artículos de moda y calzado fabricados en China.

Situación crítica en China

A pesar de que Victor Luis, CEO de Tapestry, apostaba en su balance de resultados por China como la principal fuente de crecimiento a futuro para la compañía, lo cierto es que actualmente la multinacional estadounidense está viviendo duras jornadas que ponen en entredicho sus propias estrategias de crecimiento. Y hacen dudar de que Tapestry logre alcanzar en el corto y medio plazo todos sus objetivos de rentabilidad y crecimiento vinculados a su apuesta y sus inversiones en China.

A la futura subida de aranceles a los textiles y calzados fabricados en el país asiático, prevista en un primer momento para el próximo 1 de septiembre, y pospuesta a última hora hasta el 25 de diciembre por parte de la administración Trump, se sumaba esta semana el anuncio de la modelo china Liu Wen de cortar todos sus lazos comerciales con la compañía. Wen, embajadora en China de Coach, la principal marca de Tapestry, esgrimía como motivo la existencia de una camiseta en la que se incluía Taiwán como un país independiente. Un hecho por el que la modelo pedía disculpas, asegurando que “Amo a mi patria y protejo firmemente la soberanía de China”.

La compañía por su parte se defendía de las acusaciones, similares a las que otras firmas como Versace o Givenchy recibían esta misma semana, coincidiendo con el recrudecimiento de los disturbios políticos de Hong Kong, mediante un comunicado. En el que anunciaba que se percató de esta “grave inexactitud” en mayo de 2018, e inmediatamente procedió a retirar todos los productos de sus canales comerciales.

“Somos creyentes a largo plazo”, indicaba Victor Luis al medio estadounidense wwd. “No hay ningún país en el mundo que para los próximos 5 a 10 años ofrezca mayores oportunidades que China”. A lo que añadía que para la compañía no son motivos de alarma ni la cancelación de los contratos con la modelo Liu Wen, ni la guerra comercial que mantienen China y Estados Unidos. Una tranquilidad que sin embargo no parecen sentir los inversores.

Photo Credits: Coach, página oficial.

 

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