L Brands (Victoria’s Secret) dispara sus pérdidas un 500 por ciento durante el tercer trimestre

Madrid- la multinacional estadounidense L Brands, matriz de la conocida firma de moda íntima Victoria’s Secret, hacía públicos ayer sus resultados financieros respecto del tercer trimestre de su actual ejercicio fiscal, finalizado el pasado 2 de noviembre. Periodo durante el que la compañía recogió unas pérdidas operativas por valor de 151,2 millones de dólares, frente a los beneficios de 54,3 millones que generó durante el mismo periodo del pasado año. Acumulando unas pérdidas netas por valor de 251,9 millones de dólares, frente a las pérdidas por valor de 42,7 millones que mantenía durante el mismo periodo del pasado año. Lo que supone un increíble aumento del 489,9 por ciento.

Sin duda unos muy malos resultados que han venido apuntalados sobre una caída de las ventas de un 3,5 por ciento. Cifra que pasa de los 2.774 millones de dólares de 2018, a los 2.676 millones del presente ejercicio. Con bajadas en todos sus canales y en todas las áreas comerciales en los que opera la compañía.

Durante estos nueve primeros meses del año, la compañía estadounidense acumula una bajada en su volumen de ventas totales de un 2,11 por ciento. Habiendo pasado de generar ventas por valor de 8.384,6 millones de dólares en 2018, a una cifra por valor de 8.207,1 millones. Una pérdida acumulada de 177,5 millones que podría comenzar a ser sintomática de lo que muchos analistas apuntan como un agotamiento en el modelo de negocio de la principal marca del grupo, Victoria’s Secret.

¿Un modelo agotado?

La marca de moda íntima era hasta hace bien poco la principal cadena de su sector. Posición en la que se mantiene a duras penas, pero en un entorno que se muestra abiertamente hostil hacia lo que hasta hace bien poco era su modelo tradicional.

La compañía mantenía una estrategia empresarial basada en unas colecciones de alta sensualidad, con sus sonados desfiles y sus “ángeles” como exultantes manifestaciones de los cánones de la femineidad. Unos valores que han evolucionado rápidamente a lo largo de estos últimos años, para incluir nuevos preceptos en torno a la diversidad de cuerpo y de género. Realidades ante las que la firma se mostraba lenta, o incluso abiertamente reticente a reaccionar, y que han terminado por provocar que parte de su público termine acudiendo a sus principales competidoras.

Una alarmante tendencia que desde la compañía comenzaron a percibir tanto en sus balances, como a través de las redes sociales. Y a la que en los últimos meses ha buscado poner freno con nuevas colecciones en las que la comodidad prime sobre la sensualidad, y con iniciativas como la contratación de su primera modelo transgénero o su primera modelo de tallas grandes. Medidas con las que la compañía estaría buscando retomar la iniciativa en el sector, y frenar todos los comentarios que surgieron tras el pasado desfile en Nueva York de Savage x Fenty. La línea íntima creada por Rihanna, cuya presentación generó ríos y ríos de tinta en los que la mayor parte de los analistas no dudaron en lanzarse a encumbrarla como la nueva sustituta de Victoria’s Secret en lo más alto del sector de la moda íntima.

Photo Credits: L Brands, página oficial.

 

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