Firmado en Asunción el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur
Madrid – Tal y como estaba previsto, y así lo adelantamos en su día desde FashionUnited, este sábado 17 de enero ha tenido lugar en Asunción, la capital de Paraguay, el acto institucional de la firma del acuerdo de libre comercio de la Unión Europea y los países del Mercosur. Tratado que llega así y finalmente, y tras más de 25 años de negociaciones, a abrir el camino para la próxima constitución de la zona de libre comercio más grande del mundo.
Dando con su celebración por terminadas, ya oficialmente, todas las negociaciones y conversaciones mantenidas por los representantes de los dos bloques económicos a lo largo de estos últimos más de 25 años con el objetivo, ya alcanzado, de lograr cerrar un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europa y los países del Mercosur, el acto institucional de la firma del tratado tenía lugar este pasado sábado, desde el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay. Un espacio que ha llegado de este modo a servir nuevamente de escenario para un acontecimiento histórico en el desarrollo del bloque económico de las grandes economías de América del Sur, después de ser el que precisamente acogió, el 26 de marzo de 1991, la firma del Tratado de Asunción, rubricado por los presidentes de Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay, y por el que quedó constituido el bloque económico del Mercosur.
Como protagonistas en esta ocasión de este nuevo episodio trascendental para los países del Mercosur, e hito para con sus relaciones comerciales con la Unión Europa, estuvieron presentes —en calidad de testigos de honor— en el acto de firma del tratado de libre comercio, suscrito por los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados Partes del Mercosur y por el comisario de Comercio y Seguridad Económica de la UE, el político eslovaco Maroš Šefčovič, en representación de las grandes economías de América del Sur, Javier Milei, presidente de Argentina; Yamandú Orsi, presidente de Uruguay; Mauro Vieira, ministro de Relaciones Exteriores de Brasil; y Santiago Peña, presidente de Paraguay, país que ejercer actualmente la presidencia “pro tempore” del Mercosur. Mientras que en representación del bloque comunitario estuvieron presentes durante el acto de la firma del tratado Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y António Costa, presidente del Consejo Europeo. Completándose esta lista de testigos de honor con la presencia igualmente durante el acto de los máximos representantes de los estados asociados, y aspirantes a su próxima integración dentro del Mercosur, Rodrigo Paz, presidente de Bolivia; y José Raúl Molino, presidente de Panamá.
Multilateralismo frente a unilateralismo
Llegada la hora de hacer un balance de lo que, desde sus diferentes perspectivas, serán las grandes ventajas que se confía con que terminará por traer consigo este tratado de libre comercio UE-Mercosur —una vez que termine por entrar en vigor—, todas las partes han coincidido a la hora de subrayar cómo el acuerdo servirá para impulsar las economías de los distintos estados que integran uno y otro bloque económico. Una cuestión, no menor, a la que además sumaron, mirando más allá de esas cifras que señalan a la constitución de un mercado de aproximadamente 700 millones de consumidores, al impulso estimado del +39 por ciento anual que se prevé para las exportaciones desde la UE al Mercosur —por un valor actualmente aproximado de unos 49 000 millones de euros—, o a la eliminación de aranceles para cerca del 92 por ciento de todas las exportaciones del Mercosur hacia Europa, el carácter ejemplarizante con el que además ha terminado por suscribirse y por ver la luz ahora este tratado. Un acuerdo que, tal y como especialmente se encargaron de subrayar tanto Santiago Peña, como Ursula von der Leyen y António Costa, refleja la clara reivindicación por el multilateralismo que buscan liderar e impulsar la Unión Europea y las principales economías de Latinoamérica, frente a ese unilateralismo que, asentado sobre las incertidumbres económicas y el enfrentamiento, están tratando de imponer potencias como —sin mencionarlas de manera clara en ningún caso— Rusia y los Estados Unidos.
“Desde el Mercosur creemos que este acuerdo beneficia a sus principales destinatarios, a los millones de ciudadanos europeos y sudamericanos que a partir de su implementación, verán mejoras sustanciales en sus vidas”, defendía, desde el Teatro José Asunción Flores, Santiago Peña, presidente de Paraguay y presidente “pro témpore” del Mercosur. “Hemos perdido mucho tiempo para llegar aquí, y pudimos haber alcanzado un acuerdo todavía más provechoso”, y por eso “miremos al futuro con más coraje” y “profundicemos todavía más en nuestra perceptible unión”. “En un mundo complejo, inestable, peligroso, en el que las viejas certezas tambalean ante nuestros ojos, Europa y Sudamérica deben unirse para mostrar un camino diferente”. “Necesitamos un futuro que reúna lo mejor de la cultura europea, con lo mejor de la sudamericana, para generar una nueva síntesis”. “Trabajemos entonces hoy juntos para construir una nueva hermandad europea y americana, erguida sobre una historia común, y un futuro de infinitas posibilidades”. “Apostemos al diálogo, a la cooperación, y a un fulgurante futuro común en el que Europa y el Mercosur no sean meros espectadores, sino actores principales en la historia de la humanidad”. “Con el lenguaje común del diálogo hemos alcanzado un entendimiento que ha dejado atrás las tinieblas primigenias de los unilateralismos, de las desconfianzas, los egoísmos y la separación, para abrir las ventanas a un futuro mejor; un futuro que estoy seguro será brillante”. Un futuro en el que “la Unión Europea y el Mercosur, trabajando unidos, podrán así demostrar al resto del mundo que el camino hacia mejores días para nuestros pueblos está pavimentado por lo que hoy celebramos, más integración, más cooperación, más fraternidad, y sobre todo, más humanidad”.
“Hoy, dos regiones con ideas afines abren un nuevo capítulo de oportunidades para más de 700 millones de ciudadanos”, y es que “con esta alianza beneficiosa para todos, ambos saldremos ganando, económica, diplomática y geopolíticamente”, se encargaba de señalar Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, durante el acto de la firma del acuerdo. Con su próxima entrada en vigor, “nuestras empresas generarán exportaciones, crecimiento y empleo”; y todo mientras “nos apoyamos mutuamente en nuestras transiciones limpias y digitales”, defendía. Con su firma “nuestro mensaje al resto del mundo es claro”, apostillaba la presidenta de la Comisión, “la UE y el Mercosur priorizan la cooperación sobre la competencia, y la asociación sobre la polarización”.
“Con la firma del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, estamos muy cerca de hacer realidad el sueño común en el que nos embarcamos hace un cuarto de siglo”, y con el que se aspiraba a “estrechar todavía más los lazos económicos y políticos de nuestras regiones, y crear la mayor zona de libre comercio del mundo, un mercado que tendrá más de 700 millones de consumidores, y que generará enormes oportunidades para nuestras empresas y nuestros ciudadanos”, añadía por su parte durante el acto de firma del tratado António Costa, presidente del Consejo Europeo. “Si hace 25 años ya vimos clara la importancia de la asociación de nuestras dos regiones, hoy por hoy es aún más evidente que su relevancia va más allá del terreno económico, más allá de las cifras, por impresionantes que sean”, y es que “con este acuerdo enviamos un mensaje claro al mundo, un mensaje de defensa del comercio libre basado en reglas, del multilateralismo y del derecho internacional como base de las relaciones entre países y regiones”. “Este acuerdo es una apuesta decidida por la apertura, el intercambio y la cooperación, frente al aislacionismo, el unilateralismo y al uso del comercio como arma geopolítica”, y por esa razón, añadía el portugués, “puede que este acuerdo llegue tarde, pero llega en el momento más oportuno”.
Próxima entrada en vigor
Como bien desgranábamos en mayor detalles desde FashionUnited hace hoy justamente una semana, tras la luz verde a la firma del acuerdo dada por el Consejo de la Unión Europea, a pesar de hablar en todo momento del tratado de libre comercio entre la UE-Mercosur, este se estructura en torno a un total de dos textos independientes, aunque complementarios: el Acuerdo Comercial Interino (iTA) entre la Unión Europa y el Mercosur; y el Acuerdo de Asociación entre la UE-Mercosur (EMPA).
Conteniendo el primero de ellos la totalidad de las medidas comerciales acordadas por los dos bloques, entre ellas los diferentes escenarios para la eliminación gradual —o en caso contrario para su mantenimiento— de los diferentes aranceles con los que actualmente se gravan las exportaciones desde la UE a los países del Mercosur, y viceversa, para el caso del iTA tras su firma este sábado en Asunción el acuerdo pasará ahora a seguir con su requerido proceso de ratificación dentro de la UE. Un proceso para el que va a requerir, primero, de su aprobación por parte del Parlamento Europeo, y finalmente con la validación formal del Consejo de la Unión Europea, tras la que pasará finalmente a entrar en vigor.
Del otro lado, y en un proceso que va a requerir de más tiempo, nos encontramos con ese EMPA bajo el que se concentran las diferentes medidas de índole político, de cooperación y en materia de sostenibilidad que se han negociado en el marco de este tratado de libre comercio UE-Mercosur. Un texto que para su entrada en vigor va a requerir de la ratificación de todos los Estados miembros, según lo requerido por sus diferentes legislaciones nacionales. Una tramitación tras la cual sus medidas finalmente pasarán a estar vigentes en todo el territorio de la UE, y en lo que, integrando en ellas todas las medidas comerciales estipuladas en la iTA, dará lugar a la expiración de dicho Acuerdo Comercial Interino (iTA).
- El acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur se firmó en Asunción, Paraguay, después de más de 25 años de negociaciones, sentando las bases para la creación de la zona de libre comercio más grande del mundo.
- El tratado busca impulsar las economías de ambos bloques, con proyecciones de un aumento del +39% en las exportaciones de la UE a Mercosur y la eliminación de aranceles para el 92% de las exportaciones de Mercosur a Europa, beneficiando a un mercado de 700 millones de consumidores.
- El acuerdo se estructura en dos textos complementarios: el Acuerdo Comercial Interino (iTA), que aborda las medidas comerciales y requiere la aprobación del Parlamento Europeo y el Consejo de la UE para su entrada en vigor, y el Acuerdo de Asociación (EMPA), que incluye medidas políticas, de cooperación y sostenibilidad, y necesita la ratificación de todos los Estados miembros para su implementación.
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