El aumento del gasto de capital de Japón está cambiando el sector de servicios del país, llegando a los sistemas de autoservicio y el software de uso general. Este cambio ha suscitado algunas preocupaciones sobre el mantenimiento de la preciada hospitalidad del país, cuya observancia se garantiza a través del compromiso conocido como "omotenashi" en japonés.

Según señala Reuters, factores socioeconómicos como el envejecimiento de la población (se prevé que la población en edad de trabajar se reducirá en alrededor de un tercio en el próximo medio siglo) obligan a las empresas a reinventar su enfoque de producción y servicio.

Aunque la automatización aumenta la productividad, puede suponer una amenaza para una cultura altamente valorada y profundamente arraigada en el país, cuyo centro es una atención minuciosa al detalle y al servicio al cliente. Algunas compañías están liderando el cambio, asegurando que la tecnología les permita mejorar ese toque humano en lugar de reemplazarlo.

Es el caso del "Inditex japonés", Fast Retailing Co. El propietario de UNIQLO ha instalado cajas de autoservicio en 195 tiendas de su marca de ropa de bajo costo GU. La compañía dice que a los clientes les gustan las máquinas, pero que no reducirá el personal.

"El nuevo sistema aumenta significativamente la eficiencia de las operaciones de la tienda, por lo tanto, el personal de la tienda puede pasar más tiempo con los clientes cuando compran", dijo una portavoz de Fast Retailing en una entrevista con Reuters. Además, añadió que "esta iniciativa realmente mejora nuestro nivel de servicio".

 

Noticias relacionadas

MÁS NOTICIAS

 

ÚLTIMAS OFERTAS DE TRABAJO

 

LO MÁS LEÍDO