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Estée Lauder pierde 5.220 millones de dólares en Bolsa tras confirmar las negociaciones con Puig

Madrid – Mientras en España inversores, mercado y analistas celebran y han recibido con una amplia euforia las conversaciones entre Puig y The Estée Lauder Companies para un potencial acuerdo de fusión, un ánimo decididamente contrario es el que se respira en la otra orilla del Atlántico, donde las acciones de la multinacional estadounidense de la belleza volvieron a registrar este 24 de marzo una nueva sesión en rojo.

A este respecto ya durante este mismo martes, y después de que en la tarde-noche del lunes —hora de Madrid— ambas compañías hubieran confirmado que estaban en negociaciones para abordar un potencial acuerdo de fusión de sus respectivos modelos de negocio, desde FashionUnited destacábamos cómo las acciones de Puig estaban disparando su valor de cotización, después de que durante la víspera, y ya confirmadas esas conversaciones, los títulos de The Estée Lauder experimentasen una caída de un -7,71 por ciento. Unos desempeños antagónicos y contrarios que ya dejaban al descubierto la valoración desigual sobre la potencial operación de fusión que se hace desde la perspectiva, y por parte de los inversores, de una y otra compañía cotizada, y que se amplificaban todavía más tras la apertura de la Bolsa de Nueva York en la que cotizan las acciones de The Estée Lauder. Un parqué en el que los títulos de la multinacional estadounidense de la belleza ahondaron sobre su caída del lunes, con una caída durante la jornada del martes que terminó por situarse en un -9,85 por ciento de su cotización, tras pasar de los 79,29 a los 71,48 dólares, frente al valor ya a la baja registrado el lunes.

Con esta segunda caída consecutiva del valor de sus acciones, tras la confirmación de sus conversaciones con Puig los títulos de The Estée Lauder han pasado de cotizar en los 85,92 dólares en los que cerraban la jornada del pasado viernes 20 de marzo, a hacerlo en los 71,48 dólares en los que han cerrado la sesión de cotización de este martes 24 de marzo. Una caída de un -16,80 por ciento, que naturalmente ha afectado al valor de mercado de la empresa, que ha perdido en solamente estos dos últimos días 5 220 millones de dólares de capitalización bursátil, tras pasar de los 31 080 millones de dólares del viernes, a los 25 860 millones de dólares de capitalización en los que se situaba al cierre de la jornada de cotización de este martes.

Una fusión con “riesgos” y “retos”

Sin que estén claras ni puedan tampoco darse como únicas las causas que están llevando a esta sostenida caída del valor de las acciones de The Estée Lauder, lo que sí está claro en cualquier caso es, primero, que son el resultado directo de esas negociaciones con Puig, y segundo, que evidencian entre una falta de respaldo a unas notables dudas sobre la operación por parte del mercado y de los accionistas de The Estée Lauder. Y eso a pesar de que no son pocos los analistas que reconocen el valor para The Estée Lauder de una operación de carácter “estratégico” que le permitiría reforzarse frente a L’Oréal, su principal competidora; eso sí, al tiempo en el que advierten a su vez de las complejidades que puede conllevar esta operación, y de sus potenciales riesgos, tanto por el tamaño y la naturaleza de ambas empresas, como de cara ya a reforzar esa posición en el mercado de la estadounidense frente al grupo francés.

Si bien ambas compañías se mantienen de este modo especializadas dentro del ámbito de la belleza, “existen diferencias notables en la frecuencia de ventas de sus productos”, y es que “Estée Lauder se centra en el cuidado de la piel, el maquillaje y el cuidado del cabello, productos que se compran con mayor frecuencia que la ropa de diseño que ofrece Puig”, dejando eso sí como “área clave” y “donde existe una clara superposición entre ambas empresas la de fragancias y perfumes”, analiza Dan Coatsworth, de la plataforma de inversión británica AJ Bell. Desde esa radiografía “se podría argumentar que las actividades de ambas compañías son complementarias, pero una fusión empresarial conllevaría riesgos de ejecución y muy probablemente diferencias culturales” a nivel empresarial. “Estée Lauder ha perdido terreno en los últimos años y necesita un cambio radical para recuperar su posición de liderazgo”, y “la adquisición de Puig es una propuesta interesante, pero la historia sugiere que la fusión de dos empresas no garantiza el éxito”.

“Si se lleva a cabo, una fusión con Puig elevaría la cuota de mercado de Estée en el sector de las fragancias de lujo del 6 al 15 por ciento (según Euromonitor), solo superada por el 16 por ciento de L’Oréal”, pero aún así “vemos retos derivados del tamaño de la operación y su potencial para distraer a la dirección de Estée en plena fase de reestructuración”, apunta por su parte Dan Su, de la firma de análisis financiero estadounidense Morningstar. “Nos mostramos escépticos respecto a que la dirección de Estée pueda llevar a cabo una fusión de tal envergadura de forma que genere valor para los accionistas”, cuando además la compañía “se encuentra en medio de un proceso de reestructuración de varios años, lo que requiere que la dirección se centre en las inversiones en marcas, la innovación y la ejecución en el mercado tras tres años de descenso de las ventas”, y “dudamos de que la dirección pueda ejecutar este plan de manera eficiente mientras integra a Puig”. En el caso de que aún así se llevase a cabo la operación, “prevemos algunas mejoras de eficiencia en la fabricación de fragancias, pero esperamos un escaso aumento de los márgenes en el negocio principal de cuidado de la piel de Estée (la mitad de las ventas), dada la escasa cifra de ventas de Puig (600 millones de dólares) en esta categoría”. Mientras que para la hora de completarla, “es posible que tenga que emitir hasta 6 000 millones de dólares en nuevas acciones para financiar la operación, lo que probablemente someterá a las acciones a una mayor presión”.

Situada por los analistas como la auténtica piedra angular en torno a la que parece estar gravitando esta operación, “el acuerdo inclinaría aún más la cartera de Estée Lauder hacia las fragancias, un sector con un fuerte crecimiento”, pero donde no obstante “la competencia de las marcas independientes se está intensificando, L'Oréal está redoblando sus esfuerzos” tras la compra de la división de belleza de Kering, y siendo una categoría en la que “el impulso” hacia el crecimiento “parece estar en una fase avanzada” —léase encaminándose a menores indicadores de crecimiento—, apunta Sydney Wagner, analista de Jefferies, a través de una nota recogida por Reuters. Una advertencia, o más bien advertencias si la sumamos a las anteriores, que se termina de completar con las informaciones que apuntan hacia la prima sobre el valor de las acciones de Puig, y/o al peso destacado dentro de Estée Lauder, que la familia Puig aspiraría a lograr desde estas negociaciones, de cara a una fusión que se realizaría a través de un canje en acciones con una parte en pago en efectivo.

Se tratan estas de unas aspiraciones ambas, la de una prima considerable y la de un peso igualmente considerable dentro del capital de Estée Lauder, que estarían del mismo modo tensionando a la baja las acciones de The Estée Lauder, mientras “sorprende que la familia Puig renuncie a la independencia y al control mayoritario, aunque conserve su participación económica, del grupo, con 112 años de historia, teniendo en cuenta su reciente entrada en el mercado”, señalan analistas de J.P. Morgan al The Wall Street Journal. “Este hecho resulta intrigante dados los recientes cambios en la dirección”, concluían, poniendo el foco con sus palabras en una cuestión no menor como la del propio legado de la familia Puig, y sobre una de las bazas con las que sus miembros contarían de cara a estas negociaciones, desde las que, una vez abiertos a la venta/fusión del grupo, podrían presionar a Estée Lauder con la propuesta de valorar otras ofertas.

En resumen
  • Las acciones de The Estée Lauder Companies han caído un -16,80 por ciento tras la confirmación de las negociaciones de fusión con Puig, perdiendo 5.220 millones de dólares en capitalización bursátil.
  • Analistas advierten sobre los riesgos y desafíos de la fusión, incluyendo diferencias culturales, complejidades de ejecución y la “distracción” para la dirección de Estée Lauder que supondría la operación en medio de su reestructuración.
  • La fusión inclinaría la cartera de Estée Lauder hacia las fragancias, un sector en crecimiento pero con competencia intensa, y la familia Puig podría buscar una prima o un peso destacado en la nueva entidad durante las negociaciones.
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