¿Es el negocio de alquiler de ropa la panacea para los minoristas de moda?

Nueva York - Un informe reciente ha puesto en valor el mercado de suscripciones de alquiler de moda y accesorios: alrededor de mil millones de dólares en 2018. Este segmento crecerá más del 20 por ciento anual, llegando a 2.500 millones de dólares en 2023.

Esta tendencia no ha pasado desapercibida para los minoristas de la industria de moda y confección, ya que durante el último año todos parecen estar lanzando su propio servicio de alquiler de ropa.

Un informe reciente de GlobalData confirma el crecimiento explosivo de los servicios de alquiler y / o suscripción de ropa, segmento que se espera alcance un valor de 2.500 millones de dólares en 2023. Los principales actores del sector han tomado nota, con marcas como Banana Republic, Macy's, Urban Outfitters, Trunk Club o JC Penney anunciando el lanzamiento de su propio servicio de alquiler de prendas de vestir, calzado y accesorios.

Dicha proliferación se debe en parte al deseo de los minoristas tradicionales de adaptarse a los hábitos cambiantes de los consumidores y encontrar nuevas fuentes de ingresos, informa CNBC, citando a analistas especializados. A este creciente interés se suma la expansión de la tecnología y los negocios enfocados en la mejora de la cadena de suministro, como CaaStle, una empresa nueva que se especializa en la gestión de inventario y envío para estos negocios, ayudando a facilitar la experimentación. Banana Republic y Bloomingdale se encuentran entre los clientes de CaaStle, por ejemplo.

Servicios de alquiler de ropa: ¿qué tienen que ganar los minoristas?

Fuentes de CaaStle apuntan que el 50 por ciento de los suscriptores de alquiler que se registran para acceder a este tipo de servicios ofrecido por minoristas son nuevos clientes, nativos digitales en su gran mayoría. La otra mitad gasta un 125 por ciento más año a año en la marca a la que se suscriben. El CEO de la startup de gestión de suministro destacó en una entrevista reciente con el canal de noticias estadounidense CNBC que las marcas buscan el valor de por vida para el consumidor.

Siguiendo los pasos hacia el éxito de Stitch Fix

Para muchos en el mercado, esta oleada de minoristas lanzándose al servicio de alquiler responde también a un intento de emular el éxito de empresas que ofrecen servicios de estilismo, como Stitch Fix. Los consumidores pagan una tarifa para que un estilista seleccione la ropa que se les puede enviar cada pocas semanas o meses, ropa que pueden comprar o devolver. También pueden solicitar una única caja independiente sin suscribirse.

En 2018, la compañía reportó 1.200 millones en ventas y una base de usuarios activos que sigue creciendo - aumentó un 17 por ciento a 3.1 millones el año pasado. Desde enero, sus acciones han subido un 36 por ciento, valorando a la compañía en alrededor de 2.400 millones de dólares.

Cuando el alquiler de ropa no funciona

Sin embargo, en esta historia hay un lado negativo, el de las empresas cuyo negocio de alquiler de ropa no ha funcionado. Ese es el caso de J.C. Penney, que anunció en febrero que cerraría su negocio de suscripción de ropa para hombres. De manera similar, Gap echó el cerrojo el año pasado a un servicio de suscripción que incluía cajas de ropa de bebé, pijamas y moda infantil.

En 2016, Nordstrom tuvo que anotar el valor de su negocio de diseño Trunk Club en 200 millones de dólares, después de comprarlo por 350 millones de dólares dos años antes.

En la últimas semanas, un veterano de este nicho de mercado, Rent the Runway, ha tenido que gestionar una pequeña crisis de reputación motivada por el retraso o anulación sistematizado de muchas de sus entregas.

Imagen: Rent the Runway, website oficial.

 

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