El estadounidense Costco, especialista en la venta mayorista, desembarca en China con un primer hipermercado en Shanghai, una ambiciosa apuesta en plena guerra comercial que provoca la fuga del país asiático de los grandes distribuidores extranjeros La gran superficie abre sus puertas el martes, con el objetivo de 'fidelizar' al menos a 100.000 "miembros", explica a la AFP Richard Zhang, vicepresidente del grupo para Asia. Costco funciona únicamente sobre la base de tarjetas prepagadas.

La cadena es conocida en China con su sistema de venta mayorista en inmensos y sobrios depósitos, de donde los consumidores pueden salir con fenomenales cantidades de productos de limpieza o alimentos destinados a la congelación. La receta parece que puede funcionar también en la capital económica china, donde los clientes hacen cola incluso antes de la inauguración del hipermercado para adquirir su valiosa tarjeta de miembro. "Si los negocios funcionan (...) abriremos pronto otras tiendas" en China, promete Zhang.

Sin embargo, el mercado ha sido complicado estos últimos años para los distribuidores extranjeros, confrontados a la competencia de la venta por internet, muy dinámica en China. En junio, el francés Carrefour aceptó vender 80 por ciento de sus actividades al chino Suning y el alemán Metro se dispone a hacer lo mismo con una marca local. El británico Tesco ya dejó China en 2014. Pero Costco espera poder eludir esta tendencia, gracias a su receta 'discount', al ofrecer "a bajo precio productos de calidad", según Zhang.

Importaciones de Australia

El objetivo de Costco son las familias de clase media atraídas por las marcas internacionales. Para Chih-yuan Wang, especialista de la distribución en el gabinete Mintel, "la marca Costco es reconocida por los clientes que han vivido en el extranjero o que prefieren productos de importación". Costco llega en un momento en que las grandes firmas del comercio electrónico, como Alibaba, se alían con cadenas de supermercados para integrar así el comercio en línea y el tradicional. "Los distribuidores locales se dirigen a los clientes por todos los canales posibles, mientras que las cadenas extranjeras no son tan adaptables", advierte Jason Yu, del gabinete Kantar Worldpanel. "La vieja receta del hipermercado donde se encuentra de todo no funciona en China".

El gran rival en el sector de Costco, Sam's Club, una filial de Walmart, está presente desde hace más de 20 años en China, donde espera contar con 40 puntos de venta antes de fin de este año. Pero Richard Zhang espera que en la competencia Costco saldrá ganando. "Los consumidores chinos están dispuestos a pagar por una tarjeta de miembro que les da el privilegio de hacer sus compras en un depósito. El concepto no es nuevo en el país" afirma. "No necesitamos explicar esto a nuestros clientes".

Pero la guerra comercial sino-estadounidense y los aranceles punitivos que se imponen los dos países son fuente de preocupación para el grupo norteamericano. "Para mantener nuestros precios, hemos sustituido algunas de nuestras importaciones por productos frescos procedentes de Australia" dice Zhang. La mitad de los productos vendidos en Costco son en efecto importados.(AFP)

 

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